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		<title>Espacio Interior</title>
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			<title>Bienvenido al Blog del Dr. Daniel Huertas</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/14/bienvenida</link>
			<pubDate>Sun, 14 Dec 2008 06:54:58 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
			<category domain="main">Bienvenida</category>			<guid isPermaLink="false">27@http://www.drdanielhuertas.com/</guid>
						<description>&lt;p&gt;Deseo dar la bienvenido a todas aquellas personas que est&amp;#233;n interesadas en profundizar en los temas que aqu&amp;#237; se exponen. Son cuestiones que nos ata&amp;#241;en a todos y que en cambio est&amp;#225;n, por alg&amp;#250;n extra&amp;#241;o misterio, relegadas a un plano distante, como si ya conoci&amp;#233;ramos todas sus inflexiones.&lt;br /&gt;
A lo largo de varios a&amp;#241;os, he dado luz p&amp;#250;blica a estas reflexiones en medios como la televisi&amp;#243;n y la prensa, siempre con una agradable aceptaci&amp;#243;n. Parece como si gustara o&amp;#237;r hablar o leer sobre la alegr&amp;#237;a, la paz interior, la voluntad o el conocimiento de uno mismo. Son mensajes que nos llegan a trav&amp;#233;s de las generaciones y disponemos para ellos de o&amp;#237;dos y memorias espec&amp;#237;ficas. Muchos refieren que estas charlas, les transportan a alg&amp;#250;n lugar interior de resonancia.&lt;br /&gt;
Ser&amp;#237;a bueno que estos temas estuviesen al alcance de muchas personas, pues ayudan, creo, a identificar ese espacio de silencio interior que todos tenemos y que probablemente contenga los m&amp;#225;s esencial y verdadero que hay en nosotros.&lt;/p&gt;









&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;El Dr. Daniel Huertas es doctor en medicina por la Universidad Aut&amp;#243;noma de Barcelona y m&amp;#225;ster en bioestadistica por la Universit&amp;#233; de Paris VI. Es m&amp;#233;dico especialista en Psiquiatr&amp;#237;a, en Oncolog&amp;#237;a m&amp;#233;dica y en Medicina tradicional China. Tiene m&amp;#225;s de trenta a&amp;#241;os de experiencia y ha ejercido en el Hospital de Sant Pau, de Barcelona y en el Institut Gustave Roussy de Villejuif, Paris. Actualmente reside en Arcos de la Frontera, en C&amp;#225;diz y atiende una consulta privada de Psiquiatr&amp;#237;a y de tratamiento del dolor. Es colaborador del Proyecto Hombre en Jerez de la Frontera&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/14/bienvenida&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Deseo dar la bienvenido a todas aquellas personas que est&#233;n interesadas en profundizar en los temas que aqu&#237; se exponen. Son cuestiones que nos ata&#241;en a todos y que en cambio est&#225;n, por alg&#250;n extra&#241;o misterio, relegadas a un plano distante, como si ya conoci&#233;ramos todas sus inflexiones.<br />
A lo largo de varios a&#241;os, he dado luz p&#250;blica a estas reflexiones en medios como la televisi&#243;n y la prensa, siempre con una agradable aceptaci&#243;n. Parece como si gustara o&#237;r hablar o leer sobre la alegr&#237;a, la paz interior, la voluntad o el conocimiento de uno mismo. Son mensajes que nos llegan a trav&#233;s de las generaciones y disponemos para ellos de o&#237;dos y memorias espec&#237;ficas. Muchos refieren que estas charlas, les transportan a alg&#250;n lugar interior de resonancia.<br />
Ser&#237;a bueno que estos temas estuviesen al alcance de muchas personas, pues ayudan, creo, a identificar ese espacio de silencio interior que todos tenemos y que probablemente contenga los m&#225;s esencial y verdadero que hay en nosotros.</p>









<blockquote><p>El Dr. Daniel Huertas es doctor en medicina por la Universidad Aut&#243;noma de Barcelona y m&#225;ster en bioestadistica por la Universit&#233; de Paris VI. Es m&#233;dico especialista en Psiquiatr&#237;a, en Oncolog&#237;a m&#233;dica y en Medicina tradicional China. Tiene m&#225;s de trenta a&#241;os de experiencia y ha ejercido en el Hospital de Sant Pau, de Barcelona y en el Institut Gustave Roussy de Villejuif, Paris. Actualmente reside en Arcos de la Frontera, en C&#225;diz y atiende una consulta privada de Psiquiatr&#237;a y de tratamiento del dolor. Es colaborador del Proyecto Hombre en Jerez de la Frontera</p></blockquote><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/14/bienvenida">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>La voluntad</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/la-voluntad</link>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 10:52:45 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
			<category domain="main">La voluntad</category>			<guid isPermaLink="false">28@http://www.drdanielhuertas.com/</guid>
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&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Qu&amp;#233; es la voluntad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Cuando hablamos de &amp;#8220;voluntad&amp;#8221;, nos estamos refiriendo a una alta capacidad del ser humano, que no podemos encontrar en los animales. Es una funci&amp;#243;n intelectiva que se localiza preferentemente en el l&amp;#243;bulo frontal del cerebro, la parte m&amp;#225;s caracter&amp;#237;stica de la especie humana. Cuando desconectamos el l&amp;#243;bulo frontal, bien sea quir&amp;#250;rgicamente o por la acci&amp;#243;n de psicof&amp;#225;rmacos, perdemos la capacidad de ejercer nuestra voluntad. Algunas enfermedades mentales graves cursan tambi&amp;#233;n con una disminuci&amp;#243;n de la capacidad volitiva y todas estas circunstancias son eximentes de la culpabilidad judicial.&lt;br /&gt;
Los actos que son fruto de nuestra fuerza de voluntad requieren de un aporte claro de energ&amp;#237;a, para luchar en contra de una tendencia natural contraria. Dejar de fumar o cuidarse la dieta, son ejemplos de actos conscientes contrarios a una determinada tendencia natural. No cabe decir &amp;#8220;fumo porque quiero y esa es mi voluntad&amp;#8221;, porque tendr&amp;#237;amos que poder dejarlo de hacer libremente y en cambio no somos capaces de ello. Muchas veces preferimos autoenga&amp;#241;arnos y decirnos a nosotros mismos que somos plenamente due&amp;#241;os de un determinado h&amp;#225;bito o conducta porque no queremos reconocer nuestra debilidad. Para ejercer nuestra fuerza de voluntad, necesitamos de una clara imagen mental de lo que perseguimos y de la energ&amp;#237;a suficiente para mantener el foco de esa imagen. Pensemos por ejemplo en un ej&amp;#233;rcito bien organizado. Todos los eslabones del mando est&amp;#225;n bien coordinados y las &amp;#243;rdenes se expanden por el ej&amp;#233;rcito sin freno hasta llegar a su realizaci&amp;#243;n. La estructura es clara y responde con determinaci&amp;#243;n, sin obst&amp;#225;culos. Pues del mismo modo, para el ejercicio de nuestra propia voluntad necesitamos que nuestro mundo interior sea claro y est&amp;#233; bien ordenado.&lt;br /&gt;
La fuerza de voluntad por s&amp;#237; sola no nos garantiza un desarrollo arm&amp;#243;nico. Alguien, por ejemplo, con mucha voluntad y poca inteligencia, obtendr&amp;#225; sus frutos probablemente con gran esfuerzo y tal vez no consiga lo que realmente hubiese necesitado. En cambio, alguien con gran voluntad e inteligencia, pero sin amor, puede llegar a cometer actos atroces, de los que la historia guarda tristes memorias. As&amp;#237;, posiblemente, fuerza de voluntad, inteligencia y amor deban ir acompasadas para conseguir lo mejor que podemos pretender de nuestras vidas.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Puede ense&amp;#241;arse a tener fuerza de voluntad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;
Todas las funciones altas del ser humano pueden y deben cultivarse. E inversamente, su ausencia de cultivo no s&amp;#243;lo no garantiza su desarrollo sino que augura su atrofia.  Pero para que la fuerza de voluntad pueda desarrollarse de manera sostenida, se requiere de un conjunto de condiciones. Los j&amp;#243;venes muchas veces, para desespero de sus padres, parecen no tener la voluntad necesaria para encarrilar sus vidas. Los adolescentes, por ejemplo, atraviesan per&amp;#237;odos de  gran tormento y desequilibrio en muchas facetas. En ellos vemos que la fuerza de voluntad no puede a menudo ejercitarse porque existe desorden en muchas otras &amp;#225;reas, como un ej&amp;#233;rcito mal organizado. El insistir sobre su desidia o su falta de determinaci&amp;#243;n no soluciona el problema. El someterlo a fuertes disciplinas tampoco. En esos momentos de desequilibrio, hay que acercarse a su sufrimiento y suministrarles otros valores altos que suplan su falta de inter&amp;#233;s por la vida. Los padres deben ense&amp;#241;ar con el ejemplo, que siempre ha sido la forma m&amp;#225;s simple y eficaz de trasmitir valores altos. La sociedad de consumo tiende a hacer desaparecer los valores del ser humano que se conquistan con fuerza interior y nos muestra un mundo en donde todo puede adquirirse con dinero. Nos podemos transformar en tal o cual personaje con s&amp;#243;lo ir vestido como &amp;#233;l o tener una casa o un coche como &amp;#233;l. Los mensajes de la sociedad de consumo no van encaminados al desarrollo del mundo interior, porque ah&amp;#237; nada puede comprarse ni venderse. Los padres tambi&amp;#233;n est&amp;#225;n inmersos en la sociedad de consumo y piensan que si le compran tal o cual cosa a sus hijos, conseguir&amp;#225;n interesarles por la vida y por su propio desarrollo. Pero dejarse llevar por esa tendencia actual impide que se forme adecuadamente en la mente del joven la estructura que le permitir&amp;#225; desarrollar su voluntad. Y si tenemos alguna posibilidad de conocer la felicidad, probablemente sea cultivando nuestra fuerza de voluntad, nuestro amor y nuestra inteligencia, cada d&amp;#237;a, en cada acto. La fuerza de voluntad permite conquistar la libertad, y si la libertad es un concepto cercano a la felicidad, no hay duda que la capacidad de ejercer nuestra propia voluntad es un requisito indispensable para conocer la plenitud.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/la-voluntad&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
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<p><strong>&#191;Qu&#233; es la voluntad?</strong><br />
Cuando hablamos de &#8220;voluntad&#8221;, nos estamos refiriendo a una alta capacidad del ser humano, que no podemos encontrar en los animales. Es una funci&#243;n intelectiva que se localiza preferentemente en el l&#243;bulo frontal del cerebro, la parte m&#225;s caracter&#237;stica de la especie humana. Cuando desconectamos el l&#243;bulo frontal, bien sea quir&#250;rgicamente o por la acci&#243;n de psicof&#225;rmacos, perdemos la capacidad de ejercer nuestra voluntad. Algunas enfermedades mentales graves cursan tambi&#233;n con una disminuci&#243;n de la capacidad volitiva y todas estas circunstancias son eximentes de la culpabilidad judicial.<br />
Los actos que son fruto de nuestra fuerza de voluntad requieren de un aporte claro de energ&#237;a, para luchar en contra de una tendencia natural contraria. Dejar de fumar o cuidarse la dieta, son ejemplos de actos conscientes contrarios a una determinada tendencia natural. No cabe decir &#8220;fumo porque quiero y esa es mi voluntad&#8221;, porque tendr&#237;amos que poder dejarlo de hacer libremente y en cambio no somos capaces de ello. Muchas veces preferimos autoenga&#241;arnos y decirnos a nosotros mismos que somos plenamente due&#241;os de un determinado h&#225;bito o conducta porque no queremos reconocer nuestra debilidad. Para ejercer nuestra fuerza de voluntad, necesitamos de una clara imagen mental de lo que perseguimos y de la energ&#237;a suficiente para mantener el foco de esa imagen. Pensemos por ejemplo en un ej&#233;rcito bien organizado. Todos los eslabones del mando est&#225;n bien coordinados y las &#243;rdenes se expanden por el ej&#233;rcito sin freno hasta llegar a su realizaci&#243;n. La estructura es clara y responde con determinaci&#243;n, sin obst&#225;culos. Pues del mismo modo, para el ejercicio de nuestra propia voluntad necesitamos que nuestro mundo interior sea claro y est&#233; bien ordenado.<br />
La fuerza de voluntad por s&#237; sola no nos garantiza un desarrollo arm&#243;nico. Alguien, por ejemplo, con mucha voluntad y poca inteligencia, obtendr&#225; sus frutos probablemente con gran esfuerzo y tal vez no consiga lo que realmente hubiese necesitado. En cambio, alguien con gran voluntad e inteligencia, pero sin amor, puede llegar a cometer actos atroces, de los que la historia guarda tristes memorias. As&#237;, posiblemente, fuerza de voluntad, inteligencia y amor deban ir acompasadas para conseguir lo mejor que podemos pretender de nuestras vidas.</p>

<p><strong>&#191;Puede ense&#241;arse a tener fuerza de voluntad?</strong><br />
Todas las funciones altas del ser humano pueden y deben cultivarse. E inversamente, su ausencia de cultivo no s&#243;lo no garantiza su desarrollo sino que augura su atrofia.  Pero para que la fuerza de voluntad pueda desarrollarse de manera sostenida, se requiere de un conjunto de condiciones. Los j&#243;venes muchas veces, para desespero de sus padres, parecen no tener la voluntad necesaria para encarrilar sus vidas. Los adolescentes, por ejemplo, atraviesan per&#237;odos de  gran tormento y desequilibrio en muchas facetas. En ellos vemos que la fuerza de voluntad no puede a menudo ejercitarse porque existe desorden en muchas otras &#225;reas, como un ej&#233;rcito mal organizado. El insistir sobre su desidia o su falta de determinaci&#243;n no soluciona el problema. El someterlo a fuertes disciplinas tampoco. En esos momentos de desequilibrio, hay que acercarse a su sufrimiento y suministrarles otros valores altos que suplan su falta de inter&#233;s por la vida. Los padres deben ense&#241;ar con el ejemplo, que siempre ha sido la forma m&#225;s simple y eficaz de trasmitir valores altos. La sociedad de consumo tiende a hacer desaparecer los valores del ser humano que se conquistan con fuerza interior y nos muestra un mundo en donde todo puede adquirirse con dinero. Nos podemos transformar en tal o cual personaje con s&#243;lo ir vestido como &#233;l o tener una casa o un coche como &#233;l. Los mensajes de la sociedad de consumo no van encaminados al desarrollo del mundo interior, porque ah&#237; nada puede comprarse ni venderse. Los padres tambi&#233;n est&#225;n inmersos en la sociedad de consumo y piensan que si le compran tal o cual cosa a sus hijos, conseguir&#225;n interesarles por la vida y por su propio desarrollo. Pero dejarse llevar por esa tendencia actual impide que se forme adecuadamente en la mente del joven la estructura que le permitir&#225; desarrollar su voluntad. Y si tenemos alguna posibilidad de conocer la felicidad, probablemente sea cultivando nuestra fuerza de voluntad, nuestro amor y nuestra inteligencia, cada d&#237;a, en cada acto. La fuerza de voluntad permite conquistar la libertad, y si la libertad es un concepto cercano a la felicidad, no hay duda que la capacidad de ejercer nuestra propia voluntad es un requisito indispensable para conocer la plenitud.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/la-voluntad">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>El respeto</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/title</link>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 14:09:28 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
			<category domain="alt">Bienvenida</category>
<category domain="main">El respeto</category>			<guid isPermaLink="false">29@http://www.drdanielhuertas.com/</guid>
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&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Qu&amp;#233; es el respeto?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Etimol&amp;#243;gicamente, respeto viene del lat&amp;#237;n &amp;#8220;respicere&amp;#8221; que significa &amp;#8220;volver a mirar algo&amp;#8221;, &amp;#8220;mirarlo por segunda vez&amp;#8221;. Es una actitud por la que conferimos a una persona o un objeto, un espacio propio, no contaminado por nosotros mismos, como si quisi&amp;#233;semos dejarlo respirar abiertamente. Tanto el temor como la veneraci&amp;#243;n nos conducen a gestos en apariencia similares de respeto, aunque en un caso el gu&amp;#237;a sea el miedo y en el otro la libertad. &lt;br /&gt;
Posiblemente el respeto, la honestidad y la responsabilidad sean elementos necesarios para que exista una convivencia arm&amp;#243;nica entre las personas, independientemente de las leyes escritas del lugar o de los tiempos. Estar&amp;#237;amos por lo tanto hablando de conceptos altos del ser humano y es posible que si indagamos un poco, acabemos viendo c&amp;#243;mo se relacionan los unos con los otros. Tal vez el respeto sea el eje central de la moral, la base a partir de la cual se sustenta el aparato que nos permite vivir con nosotros mismos y los dem&amp;#225;s, como si necesit&amp;#225;ramos en todo momento de un estado mental segundo, de una segunda mirada sobre la realidad para abrir el espacio que nos hace libres. &lt;br /&gt;
En estos tiempos, estamos viendo c&amp;#243;mo los maestros son maltratados por sus alumnos y sus padres y c&amp;#243;mo los m&amp;#233;dicos tambi&amp;#233;n reciben agresiones de sus pacientes y familiares. Cuando la falta de respeto estaba sobre todo dirigida hacia la clase pol&amp;#237;tica, muchos la ve&amp;#237;an como una manifestaci&amp;#243;n de la libertad de expresi&amp;#243;n. Pero parece que con los grandes valores del ser humano no cabe jugar a medias tintas, pues las consecuencias pueden luego ser imprevisibles. Una sociedad que aprende a no respetar a sus dirigentes, a sus maestros y a sus m&amp;#233;dicos est&amp;#225; manifiestamente enferma y conviene saberlo para buscar un remedio inteligente. Vivimos en una &amp;#233;poca en la que los valores del individualismo est&amp;#225;n sobredimensionados, como si el hombre independiente fuese el principio y el final de toda expresi&amp;#243;n de libertad. El &amp;#233;xito individual, la libertad individual, el bienestar individual son valores al alza que acaban construyendo un hombre que pierde el contacto consigo mismo y con los dem&amp;#225;s. Tal vez la entelequia del hombre individual deba volverse a plantear, pues d&amp;#237;ganme, &amp;#191;Qui&amp;#233;n ha nacido s&amp;#243;lo, espont&amp;#225;neamente, sin otros que le antecedieran?&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;El respeto puede ense&amp;#241;arse y aprenderse?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;El respeto es un valor alto del ser humano y necesita ser cultivado con energ&amp;#237;a, como todo en la vida. El respeto engendrado por el miedo se mantiene por la agresividad de quien inspira ese respeto. Pero el respeto nacido de dentro del ser tambi&amp;#233;n requiere de energ&amp;#237;a positiva que hay que aportar. &amp;#191;Pero por d&amp;#243;nde empezar? &amp;#191;Y si empez&amp;#225;ramos por lo m&amp;#225;s simple y cercano? Tal vez debamos entonces dirigirnos hacia nosotros mismos y preguntarnos si estamos respetando nuestra propia vida, en el sentido m&amp;#225;s amplio posible. Centr&amp;#233;monos en ese concepto. Tenemos un cuerpo, un legado, una existencia, unas posibilidades, una vida. &amp;#191;Hemos tomado conciencia de ello? Y si hemos tomado conciencia de ello, &amp;#191;Estamos actuando de forma responsable con respecto a lo que nuestra conciencia ve? Ahora, por el camino del aprendizaje del respeto nos hemos encontrado con nosotros mismos, como primer eslab&amp;#243;n en donde ejercitar el respeto.  Y buscando el respeto hacia nosotros mismos hemos encontrado la responsabilidad, como nuevo concepto. Hablemos ahora de la responsabilidad. &amp;#191;Podemos hacernos responsables, durante el tiempo suficiente, de algo que no amamos? Intentemos contestar con sinceridad. Podemos hacernos responsables de cualquier cosa durante un rato. Pero cargar con una responsabilidad seria hacia algo o alguien para quien no sentimos amor resulta un tanto imposible, en la pr&amp;#225;ctica. As&amp;#237; que ahora ya tenemos una relaci&amp;#243;n que une al respeto hacia los dem&amp;#225;s, al respeto hacia s&amp;#237; mismo, a la responsabilidad y al amor.  &amp;#191;Pero entender eso es suficiente para ya ser una persona respetuosa consigo mismo y con los dem&amp;#225;s? Pues evidentemente no, pues nos falta otro ingrediente, que es la energ&amp;#237;a de la voluntad; la tenacidad, el tes&amp;#243;n, la fuerza sin la que no podemos concretar ning&amp;#250;n objetivo. Estamos viendo que voluntad, amor, responsabilidad y respeto tienen un mismo hilo conductor. No podemos aprender el respeto sin ser responsables y no podemos ser responsables el tiempo suficiente sin estar ligados por el amor ni tampoco podemos hacer que todo ello cuaje si no le damos nuestra energ&amp;#237;a. &lt;br /&gt;
La conquista del respeto hacia uno mismo sea probablemente un requisito para acceder la propia libertad y a la alegr&amp;#237;a de vivir. Es importante que ense&amp;#241;emos a hijos y alumnos a tomar conciencia de sus propias habilidades y dones y a actuar en consecuencia, pues siguiendo ese camino propio es como tendr&amp;#225;n m&amp;#225;s posibilidades de alcanzar la plenitud.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/title&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
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<p><strong>&#191;Qu&#233; es el respeto?</strong></p>

<p>Etimol&#243;gicamente, respeto viene del lat&#237;n &#8220;respicere&#8221; que significa &#8220;volver a mirar algo&#8221;, &#8220;mirarlo por segunda vez&#8221;. Es una actitud por la que conferimos a una persona o un objeto, un espacio propio, no contaminado por nosotros mismos, como si quisi&#233;semos dejarlo respirar abiertamente. Tanto el temor como la veneraci&#243;n nos conducen a gestos en apariencia similares de respeto, aunque en un caso el gu&#237;a sea el miedo y en el otro la libertad. <br />
Posiblemente el respeto, la honestidad y la responsabilidad sean elementos necesarios para que exista una convivencia arm&#243;nica entre las personas, independientemente de las leyes escritas del lugar o de los tiempos. Estar&#237;amos por lo tanto hablando de conceptos altos del ser humano y es posible que si indagamos un poco, acabemos viendo c&#243;mo se relacionan los unos con los otros. Tal vez el respeto sea el eje central de la moral, la base a partir de la cual se sustenta el aparato que nos permite vivir con nosotros mismos y los dem&#225;s, como si necesit&#225;ramos en todo momento de un estado mental segundo, de una segunda mirada sobre la realidad para abrir el espacio que nos hace libres. <br />
En estos tiempos, estamos viendo c&#243;mo los maestros son maltratados por sus alumnos y sus padres y c&#243;mo los m&#233;dicos tambi&#233;n reciben agresiones de sus pacientes y familiares. Cuando la falta de respeto estaba sobre todo dirigida hacia la clase pol&#237;tica, muchos la ve&#237;an como una manifestaci&#243;n de la libertad de expresi&#243;n. Pero parece que con los grandes valores del ser humano no cabe jugar a medias tintas, pues las consecuencias pueden luego ser imprevisibles. Una sociedad que aprende a no respetar a sus dirigentes, a sus maestros y a sus m&#233;dicos est&#225; manifiestamente enferma y conviene saberlo para buscar un remedio inteligente. Vivimos en una &#233;poca en la que los valores del individualismo est&#225;n sobredimensionados, como si el hombre independiente fuese el principio y el final de toda expresi&#243;n de libertad. El &#233;xito individual, la libertad individual, el bienestar individual son valores al alza que acaban construyendo un hombre que pierde el contacto consigo mismo y con los dem&#225;s. Tal vez la entelequia del hombre individual deba volverse a plantear, pues d&#237;ganme, &#191;Qui&#233;n ha nacido s&#243;lo, espont&#225;neamente, sin otros que le antecedieran?</p>

<p><strong>&#191;El respeto puede ense&#241;arse y aprenderse?</strong></p>

<p>El respeto es un valor alto del ser humano y necesita ser cultivado con energ&#237;a, como todo en la vida. El respeto engendrado por el miedo se mantiene por la agresividad de quien inspira ese respeto. Pero el respeto nacido de dentro del ser tambi&#233;n requiere de energ&#237;a positiva que hay que aportar. &#191;Pero por d&#243;nde empezar? &#191;Y si empez&#225;ramos por lo m&#225;s simple y cercano? Tal vez debamos entonces dirigirnos hacia nosotros mismos y preguntarnos si estamos respetando nuestra propia vida, en el sentido m&#225;s amplio posible. Centr&#233;monos en ese concepto. Tenemos un cuerpo, un legado, una existencia, unas posibilidades, una vida. &#191;Hemos tomado conciencia de ello? Y si hemos tomado conciencia de ello, &#191;Estamos actuando de forma responsable con respecto a lo que nuestra conciencia ve? Ahora, por el camino del aprendizaje del respeto nos hemos encontrado con nosotros mismos, como primer eslab&#243;n en donde ejercitar el respeto.  Y buscando el respeto hacia nosotros mismos hemos encontrado la responsabilidad, como nuevo concepto. Hablemos ahora de la responsabilidad. &#191;Podemos hacernos responsables, durante el tiempo suficiente, de algo que no amamos? Intentemos contestar con sinceridad. Podemos hacernos responsables de cualquier cosa durante un rato. Pero cargar con una responsabilidad seria hacia algo o alguien para quien no sentimos amor resulta un tanto imposible, en la pr&#225;ctica. As&#237; que ahora ya tenemos una relaci&#243;n que une al respeto hacia los dem&#225;s, al respeto hacia s&#237; mismo, a la responsabilidad y al amor.  &#191;Pero entender eso es suficiente para ya ser una persona respetuosa consigo mismo y con los dem&#225;s? Pues evidentemente no, pues nos falta otro ingrediente, que es la energ&#237;a de la voluntad; la tenacidad, el tes&#243;n, la fuerza sin la que no podemos concretar ning&#250;n objetivo. Estamos viendo que voluntad, amor, responsabilidad y respeto tienen un mismo hilo conductor. No podemos aprender el respeto sin ser responsables y no podemos ser responsables el tiempo suficiente sin estar ligados por el amor ni tampoco podemos hacer que todo ello cuaje si no le damos nuestra energ&#237;a. <br />
La conquista del respeto hacia uno mismo sea probablemente un requisito para acceder la propia libertad y a la alegr&#237;a de vivir. Es importante que ense&#241;emos a hijos y alumnos a tomar conciencia de sus propias habilidades y dones y a actuar en consecuencia, pues siguiendo ese camino propio es como tendr&#225;n m&#225;s posibilidades de alcanzar la plenitud.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/title">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>Las emociones</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/las-emociones</link>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 14:16:33 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
			<category domain="main">Las emociones</category>			<guid isPermaLink="false">30@http://www.drdanielhuertas.com/</guid>
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			<title>La culpa</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/la-culpa</link>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 14:18:56 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
			<category domain="main">La culpa</category>			<guid isPermaLink="false">31@http://www.drdanielhuertas.com/</guid>
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			<title>El contacto f&#237;sico</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/el-contacto-fisico</link>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 14:26:58 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
			<category domain="main">El contacto fisico</category>			<guid isPermaLink="false">32@http://www.drdanielhuertas.com/</guid>
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&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Qu&amp;#233; importancia tiene el contacto f&amp;#237;sico entre las personas?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;En nuestra cultura, el contacto f&amp;#237;sico entre las personas ha estado y sigue estando, en gran medida controlado y reprimido. Se le relaciona con una pulsi&amp;#243;n sexual y tocar o acariciar demasiado puede interpretarse r&amp;#225;pidamente como un acto obsceno. En muchas familias no se practican caricias entre sus miembros y los actos de mimos est&amp;#225;n tambi&amp;#233;n ausentes. Es frecuente que los hijos no hayan visto nunca, o en muy pocas ocasiones, a sus padres besarse o acariciarse y por m&amp;#225;s extra&amp;#241;o que pueda parecer, hay tambi&amp;#233;n muchas personas que de ni&amp;#241;os recibieron poqu&amp;#237;simos besos y caricias. Cuando en una familia se practica el distanciamiento f&amp;#237;sico, se hace siempre en honor a un tipo de buena educaci&amp;#243;n que pretende ser r&amp;#237;gida y afectuosa a la vez, como si el amor verdadero tuviese que venir tildado de represi&amp;#243;n y control.&lt;br /&gt;
Quisiera que focaliz&amp;#225;ramos la atenci&amp;#243;n sobre ese estado de cosas, que todos podemos observar y sentir y para ello vamos a considerar algunos aspectos generales. El tacto es, junto con el olfato, uno de los primeros sentidos de los seres vivos. La piel es tambi&amp;#233;n el  &amp;#243;rgano m&amp;#225;s extenso, pues cubre todo el cuerpo  y contiene millones de terminaciones nerviosas que conectan el mundo externo con el interno. Hoy en d&amp;#237;a hemos sabido poner en evidencia esas conexiones y sus sofisticados mecanismos. Las terminaciones nerviosas de la piel se dirigen a la m&amp;#233;dula espinal y sus c&amp;#233;lulas nerviosas son capaces de producir importantes sustancias que ayudan a la regulaci&amp;#243;n de las funciones vitales. En ese mecanismo de conexi&amp;#243;n de la piel con el interior del cuerpo se basa la acupuntura, por ejemplo, que es la medicina m&amp;#225;s antigua del mundo y la m&amp;#225;s practicada hoy en d&amp;#237;a. &lt;br /&gt;
Todos podemos observar que los animales de compa&amp;#241;&amp;#237;a buscan siempre el contacto f&amp;#237;sico, las caricias, como muestra cierta de afecto, y parad&amp;#243;jicamente, es frecuente ver en familias en donde el contacto f&amp;#237;sico est&amp;#225; poco presente c&amp;#243;mo todas las caricias se dirigen hacia los animales de compa&amp;#241;&amp;#237;a.  Sabemos que los monos criados en ausencia de sus madres se vuelven agresivos, son m&amp;#225;s torpes y sufren m&amp;#225;s enfermedades que aquellos que son criados por sus madres. Pero observamos lo mismo con beb&amp;#233;s que permanecen largo tiempo en una incubadora y que no reciben suficientes caricias por parte de sus progenitores. Lo mismo les ocurre a los ni&amp;#241;os que son criados en orfelinatos en donde no hay suficientes recursos para su adecuada crianza. Por ejemplo, la historia nos refiere una triste historia del siglo XIII, en Alemania. Se cuenta que el rey Federico II quiso saber qu&amp;#233; idioma hablar&amp;#237;an unos ni&amp;#241;os que no recibieran ninguna ense&amp;#241;anza y mand&amp;#243; criar a unos beb&amp;#233;s por unas nodrizas que no deb&amp;#237;an tocarles apenas y sobre todo, no deb&amp;#237;an hablarles. Ninguno de ellos lleg&amp;#243; vivo a la edad de empezar a hablar. Esa ser&amp;#237;a una primera observaci&amp;#243;n hist&amp;#243;rica de la necesidad vital del contacto f&amp;#237;sico. Hoy en d&amp;#237;a pensamos que el completo desarrollo del beb&amp;#233; no se alcanza hasta un a&amp;#241;o o incluso dos despu&amp;#233;s de su nacimiento. Durante todo ese tiempo, el sistema nervioso del beb&amp;#233; se va configurando y los est&amp;#237;mulos que recibe en su piel son importantes para su maduraci&amp;#243;n nerviosa y psicol&amp;#243;gica. En algunas culturas, como por ejemplo la de Bali los ni&amp;#241;os son llevados en brazos por sus padres y familiares hasta que cumplen la edad de dos a&amp;#241;os. Se trata de una cultura particularmente amorosa y ellos lo hacen as&amp;#237; porque saben, desde muy antiguo, que eso es bueno para sus hijos.&lt;br /&gt;
Todos los seres buscan el contacto f&amp;#237;sico, aunque no seamos siempre conscientes de ello. Por ejemplo, un simple apret&amp;#243;n de manos nos dice muchas cosas sobre la otra persona. Notamos si su mano es fuerte, enjuta, gruesa, suda, est&amp;#225; seca, nos retiene o se deja coger. Tambi&amp;#233;n nos damos golpes en la espalda y abrazos, como forma de decir lo que no alcanzamos expresar de otra forma. La sanaci&amp;#243;n por imposici&amp;#243;n de manos, que practicaba el Cristo y que se inserta en una larga tradici&amp;#243;n de sanadores que llega hasta nuestros d&amp;#237;as es otra muestra de lo importante que es el tocar la piel de otra persona. &lt;br /&gt;
Pensemos por &amp;#250;ltimo, que en los grandes pasos de nuestra vida, como cuando nos llega la hora de morir, buscamos el contacto f&amp;#237;sico. Buscamos otra mano para sentir a trav&amp;#233;s de ella un &amp;#250;ltimo mensaje de la vida.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;C&amp;#243;mo podemos aplicarlo en la vida real?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;En la vida real es posible aplicar estas observaciones. Veamos por ejemplo, la crianza de los beb&amp;#233;s. Muchos padres piensan que no se debe acostumbrar a los beb&amp;#233;s a los brazos, porque luego s&amp;#243;lo quieren brazos y piensan que hay que dejarlos llorar en la cuna, para que se eduquen fuertes y no se conviertan en el d&amp;#237;a de ma&amp;#241;ana en unos ni&amp;#241;os quejicas y endebles. Hoy en d&amp;#237;a sabemos que eso no es cierto. Sabemos que los ni&amp;#241;os que han estado m&amp;#225;s tiempo en brazos de sus progenitores se desarrollan mejor y son m&amp;#225;s independientes que los que han recibido menos caricias. En cambio, los que han estado menos mimados son m&amp;#225;s dependientes y tienen reacciones m&amp;#225;s parad&amp;#243;jicas cuando crecen. Por un lado, parece que no les importe el estar desatendidos y pueden incluso parecer m&amp;#225;s independientes o con menos propensi&amp;#243;n a pedir cari&amp;#241;o, pero por otra parte necesitan mucho la compa&amp;#241;&amp;#237;a de otros seres vivos. &lt;br /&gt;
Muchas parejas tienen dificultades en expresar su cari&amp;#241;o y no se acarician o se acarician poco y casi &amp;#250;nicamente cuando mantienen relaciones sexuales. Es frecuente o&amp;#237;r a las mujeres quejarse de que sus maridos s&amp;#243;lo las buscan para mantener relaciones sexuales y que todo contacto f&amp;#237;sico debe necesariamente saldarse con una relaci&amp;#243;n sexual. A menudo, las mujeres se ven obligadas a  reprimir su deseo de acariciar a su pareja porque saben que &amp;#233;sta interpretar&amp;#225; su gesto como una incitaci&amp;#243;n al contacto sexual. Esto son temas cotidianos que hay que poner en claro y expresar libremente. Las muestras de cari&amp;#241;o y afecto entre las parejas son sumamente importantes para su adecuado equilibrio y desarrollo. Pensemos que todos los seres vivos necesitan el contacto f&amp;#237;sico cari&amp;#241;oso. Los ni&amp;#241;os, los adultos y los ancianos tambi&amp;#233;n. No olvidemos eso.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/el-contacto-fisico&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
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<p><strong>&#191;Qu&#233; importancia tiene el contacto f&#237;sico entre las personas?</strong></p>

<p>En nuestra cultura, el contacto f&#237;sico entre las personas ha estado y sigue estando, en gran medida controlado y reprimido. Se le relaciona con una pulsi&#243;n sexual y tocar o acariciar demasiado puede interpretarse r&#225;pidamente como un acto obsceno. En muchas familias no se practican caricias entre sus miembros y los actos de mimos est&#225;n tambi&#233;n ausentes. Es frecuente que los hijos no hayan visto nunca, o en muy pocas ocasiones, a sus padres besarse o acariciarse y por m&#225;s extra&#241;o que pueda parecer, hay tambi&#233;n muchas personas que de ni&#241;os recibieron poqu&#237;simos besos y caricias. Cuando en una familia se practica el distanciamiento f&#237;sico, se hace siempre en honor a un tipo de buena educaci&#243;n que pretende ser r&#237;gida y afectuosa a la vez, como si el amor verdadero tuviese que venir tildado de represi&#243;n y control.<br />
Quisiera que focaliz&#225;ramos la atenci&#243;n sobre ese estado de cosas, que todos podemos observar y sentir y para ello vamos a considerar algunos aspectos generales. El tacto es, junto con el olfato, uno de los primeros sentidos de los seres vivos. La piel es tambi&#233;n el  &#243;rgano m&#225;s extenso, pues cubre todo el cuerpo  y contiene millones de terminaciones nerviosas que conectan el mundo externo con el interno. Hoy en d&#237;a hemos sabido poner en evidencia esas conexiones y sus sofisticados mecanismos. Las terminaciones nerviosas de la piel se dirigen a la m&#233;dula espinal y sus c&#233;lulas nerviosas son capaces de producir importantes sustancias que ayudan a la regulaci&#243;n de las funciones vitales. En ese mecanismo de conexi&#243;n de la piel con el interior del cuerpo se basa la acupuntura, por ejemplo, que es la medicina m&#225;s antigua del mundo y la m&#225;s practicada hoy en d&#237;a. <br />
Todos podemos observar que los animales de compa&#241;&#237;a buscan siempre el contacto f&#237;sico, las caricias, como muestra cierta de afecto, y parad&#243;jicamente, es frecuente ver en familias en donde el contacto f&#237;sico est&#225; poco presente c&#243;mo todas las caricias se dirigen hacia los animales de compa&#241;&#237;a.  Sabemos que los monos criados en ausencia de sus madres se vuelven agresivos, son m&#225;s torpes y sufren m&#225;s enfermedades que aquellos que son criados por sus madres. Pero observamos lo mismo con beb&#233;s que permanecen largo tiempo en una incubadora y que no reciben suficientes caricias por parte de sus progenitores. Lo mismo les ocurre a los ni&#241;os que son criados en orfelinatos en donde no hay suficientes recursos para su adecuada crianza. Por ejemplo, la historia nos refiere una triste historia del siglo XIII, en Alemania. Se cuenta que el rey Federico II quiso saber qu&#233; idioma hablar&#237;an unos ni&#241;os que no recibieran ninguna ense&#241;anza y mand&#243; criar a unos beb&#233;s por unas nodrizas que no deb&#237;an tocarles apenas y sobre todo, no deb&#237;an hablarles. Ninguno de ellos lleg&#243; vivo a la edad de empezar a hablar. Esa ser&#237;a una primera observaci&#243;n hist&#243;rica de la necesidad vital del contacto f&#237;sico. Hoy en d&#237;a pensamos que el completo desarrollo del beb&#233; no se alcanza hasta un a&#241;o o incluso dos despu&#233;s de su nacimiento. Durante todo ese tiempo, el sistema nervioso del beb&#233; se va configurando y los est&#237;mulos que recibe en su piel son importantes para su maduraci&#243;n nerviosa y psicol&#243;gica. En algunas culturas, como por ejemplo la de Bali los ni&#241;os son llevados en brazos por sus padres y familiares hasta que cumplen la edad de dos a&#241;os. Se trata de una cultura particularmente amorosa y ellos lo hacen as&#237; porque saben, desde muy antiguo, que eso es bueno para sus hijos.<br />
Todos los seres buscan el contacto f&#237;sico, aunque no seamos siempre conscientes de ello. Por ejemplo, un simple apret&#243;n de manos nos dice muchas cosas sobre la otra persona. Notamos si su mano es fuerte, enjuta, gruesa, suda, est&#225; seca, nos retiene o se deja coger. Tambi&#233;n nos damos golpes en la espalda y abrazos, como forma de decir lo que no alcanzamos expresar de otra forma. La sanaci&#243;n por imposici&#243;n de manos, que practicaba el Cristo y que se inserta en una larga tradici&#243;n de sanadores que llega hasta nuestros d&#237;as es otra muestra de lo importante que es el tocar la piel de otra persona. <br />
Pensemos por &#250;ltimo, que en los grandes pasos de nuestra vida, como cuando nos llega la hora de morir, buscamos el contacto f&#237;sico. Buscamos otra mano para sentir a trav&#233;s de ella un &#250;ltimo mensaje de la vida.</p>


<p><strong>&#191;C&#243;mo podemos aplicarlo en la vida real?</strong></p>

<p>En la vida real es posible aplicar estas observaciones. Veamos por ejemplo, la crianza de los beb&#233;s. Muchos padres piensan que no se debe acostumbrar a los beb&#233;s a los brazos, porque luego s&#243;lo quieren brazos y piensan que hay que dejarlos llorar en la cuna, para que se eduquen fuertes y no se conviertan en el d&#237;a de ma&#241;ana en unos ni&#241;os quejicas y endebles. Hoy en d&#237;a sabemos que eso no es cierto. Sabemos que los ni&#241;os que han estado m&#225;s tiempo en brazos de sus progenitores se desarrollan mejor y son m&#225;s independientes que los que han recibido menos caricias. En cambio, los que han estado menos mimados son m&#225;s dependientes y tienen reacciones m&#225;s parad&#243;jicas cuando crecen. Por un lado, parece que no les importe el estar desatendidos y pueden incluso parecer m&#225;s independientes o con menos propensi&#243;n a pedir cari&#241;o, pero por otra parte necesitan mucho la compa&#241;&#237;a de otros seres vivos. <br />
Muchas parejas tienen dificultades en expresar su cari&#241;o y no se acarician o se acarician poco y casi &#250;nicamente cuando mantienen relaciones sexuales. Es frecuente o&#237;r a las mujeres quejarse de que sus maridos s&#243;lo las buscan para mantener relaciones sexuales y que todo contacto f&#237;sico debe necesariamente saldarse con una relaci&#243;n sexual. A menudo, las mujeres se ven obligadas a  reprimir su deseo de acariciar a su pareja porque saben que &#233;sta interpretar&#225; su gesto como una incitaci&#243;n al contacto sexual. Esto son temas cotidianos que hay que poner en claro y expresar libremente. Las muestras de cari&#241;o y afecto entre las parejas son sumamente importantes para su adecuado equilibrio y desarrollo. Pensemos que todos los seres vivos necesitan el contacto f&#237;sico cari&#241;oso. Los ni&#241;os, los adultos y los ancianos tambi&#233;n. No olvidemos eso.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/el-contacto-fisico">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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				<item>
			<title>El di&#225;logo interior</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/dialogo-interior</link>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 14:35:50 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
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&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Qu&amp;#233; es el di&amp;#225;logo interior?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;El di&amp;#225;logo interior, esa voz que mantenemos con nosotros mismos, nace en edad muy temprana. El lactante expresa primero sus emociones, como el hambre o el dolor, de forma explosiva y total. Todo &amp;#233;l es v&amp;#237;ctima de sus emociones. Desde esos momentos hasta su madurez, el ser humano va creando un espacio interior que le ayuda a controlar sus propias emociones y a estructurar su visi&amp;#243;n del mundo. Esa ser&amp;#237;a, en la base, la funci&amp;#243;n del di&amp;#225;logo interior.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Puede da&amp;#241;arse el di&amp;#225;logo interior?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Cuando examinamos con suficiente amplitud la vida de una persona, vemos c&amp;#243;mo tiende a repetir los mismos errores y c&amp;#243;mo lo que le acontece es en cierta forma explicable por su peculiar modo de ser. Si mantenemos esa misma amplitud de visi&amp;#243;n y nos adentramos en su vida interior, es decir en el &amp;#225;mbito de su di&amp;#225;logo interior, observamos que la forma en que piensa guarda paralelismos con la forma en que vemos que vive. La actividad interna del pensamiento es en cierto modo a la vez la trastienda y el reflejo de lo que vemos por fuera. Y naturalmente, a una conducta enfermiza le corresponde un di&amp;#225;logo interior sombr&amp;#237;o.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Puede aprenderse a mantener un di&amp;#225;logo interior sano?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Naturalmente, es esa una aspiraci&amp;#243;n leg&amp;#237;tima, pero en ocasiones no le dedicamos suficiente energ&amp;#237;a. Si admitimos que no hay distancia entre el modo de vida global de una persona y su di&amp;#225;logo interior, entonces vemos que regular el di&amp;#225;logo interior est&amp;#225; &amp;#237;ntimamente unido con la ordenaci&amp;#243;n de la propia vida. Ambos aspectos se reflejan uno en el otro mutuamente. Por m&amp;#225;s esfuerzos que hagamos por &amp;#8220;disimular&amp;#8221; nuestro dolor interno y por mantener &amp;#8220;buena cara&amp;#8221; hacia el exterior, llegar&amp;#225; un momento en que esa distancia se acortar&amp;#225; en una explosi&amp;#243;n de emociones como la c&amp;#243;lera o la tristeza. &lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Hay alguna forma de acallar el di&amp;#225;logo interior?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Del mismo modo que las circunstancias de la vida externa afectan a nuestro bienestar, todos tenemos experiencia de c&amp;#243;mo un determinado pensamiento puede tambi&amp;#233;n afectar nuestro bienestar. Desde un punto de vista amplio, podemos ver, como acabamos de exponer, que ambos, la vida externa y los pensamientos de una persona est&amp;#225;n relacionados. Pero en el d&amp;#237;a a d&amp;#237;a, cuando el espacio y el tiempo son m&amp;#225;s cortos, es muy dif&amp;#237;cil ver esa relaci&amp;#243;n. Estamos sumergidos en un pensamiento o en una situaci&amp;#243;n estresante y eso es todo lo que somos capaces de decir. En esos momentos de p&amp;#233;rdida de la libertad de juicio es cuando mejor nos ir&amp;#237;a detener todos los pensamientos y replantear la situaci&amp;#243;n completa desde un punto de vista neutral, como el que tal vez adquirir&amp;#237;amos transcurrido un cierto tiempo, ya en calma. Pues bien, la capacidad de transportarse a otro tiempo y de visualizar el momento presente desde una perspectiva no contaminada puede ejercitarse. Es lo que llamamos meditar.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&amp;#191;Es posible entonces acallar el di&amp;#225;logo interior con la meditaci&amp;#243;n?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;S&amp;#237;, es posible. Pero es una meditaci&amp;#243;n un tanto peculiar, sin objeto ni objetivo. En esa meditaci&amp;#243;n ni tan s&amp;#243;lo hay que pensar en que se est&amp;#225; meditando. Hay que dejar la mente en reposo. Sin pensamientos, sin ideas, sin repeticiones, sin consignas, sin rumbo definido. Ser&amp;#237;a algo as&amp;#237; como dejar la mente en su estado natural, antes de que el lactante que fuimos empezara a distinguir y a clasificar el dolor y el placer, para luego dar lugar a su yo separado de los dem&amp;#225;s. Esa deconstrucci&amp;#243;n (que no destrucci&amp;#243;n, sino tan s&amp;#243;lo desmontaje) de la realidad interna y externa nos conduce a vislumbrar la realidad sin nuestra intervenci&amp;#243;n sesgada y a experimentar un profundo reposo. Es posible hacerlo. Pru&amp;#233;belo y si le asaltan inmediatamente pensamientos y ansiedades, es que realmente le convendr&amp;#237;a un poco de reposo.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/dialogo-interior&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
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<p><strong>Qu&#233; es el di&#225;logo interior?</strong></p>

<p>El di&#225;logo interior, esa voz que mantenemos con nosotros mismos, nace en edad muy temprana. El lactante expresa primero sus emociones, como el hambre o el dolor, de forma explosiva y total. Todo &#233;l es v&#237;ctima de sus emociones. Desde esos momentos hasta su madurez, el ser humano va creando un espacio interior que le ayuda a controlar sus propias emociones y a estructurar su visi&#243;n del mundo. Esa ser&#237;a, en la base, la funci&#243;n del di&#225;logo interior.</p>

<p><strong>&#191;Puede da&#241;arse el di&#225;logo interior?</strong></p>

<p>Cuando examinamos con suficiente amplitud la vida de una persona, vemos c&#243;mo tiende a repetir los mismos errores y c&#243;mo lo que le acontece es en cierta forma explicable por su peculiar modo de ser. Si mantenemos esa misma amplitud de visi&#243;n y nos adentramos en su vida interior, es decir en el &#225;mbito de su di&#225;logo interior, observamos que la forma en que piensa guarda paralelismos con la forma en que vemos que vive. La actividad interna del pensamiento es en cierto modo a la vez la trastienda y el reflejo de lo que vemos por fuera. Y naturalmente, a una conducta enfermiza le corresponde un di&#225;logo interior sombr&#237;o.</p>


<p><strong>&#191;Puede aprenderse a mantener un di&#225;logo interior sano?</strong></p>

<p>Naturalmente, es esa una aspiraci&#243;n leg&#237;tima, pero en ocasiones no le dedicamos suficiente energ&#237;a. Si admitimos que no hay distancia entre el modo de vida global de una persona y su di&#225;logo interior, entonces vemos que regular el di&#225;logo interior est&#225; &#237;ntimamente unido con la ordenaci&#243;n de la propia vida. Ambos aspectos se reflejan uno en el otro mutuamente. Por m&#225;s esfuerzos que hagamos por &#8220;disimular&#8221; nuestro dolor interno y por mantener &#8220;buena cara&#8221; hacia el exterior, llegar&#225; un momento en que esa distancia se acortar&#225; en una explosi&#243;n de emociones como la c&#243;lera o la tristeza. </p>

<p><strong>&#191;Hay alguna forma de acallar el di&#225;logo interior?</strong></p>

<p>Del mismo modo que las circunstancias de la vida externa afectan a nuestro bienestar, todos tenemos experiencia de c&#243;mo un determinado pensamiento puede tambi&#233;n afectar nuestro bienestar. Desde un punto de vista amplio, podemos ver, como acabamos de exponer, que ambos, la vida externa y los pensamientos de una persona est&#225;n relacionados. Pero en el d&#237;a a d&#237;a, cuando el espacio y el tiempo son m&#225;s cortos, es muy dif&#237;cil ver esa relaci&#243;n. Estamos sumergidos en un pensamiento o en una situaci&#243;n estresante y eso es todo lo que somos capaces de decir. En esos momentos de p&#233;rdida de la libertad de juicio es cuando mejor nos ir&#237;a detener todos los pensamientos y replantear la situaci&#243;n completa desde un punto de vista neutral, como el que tal vez adquirir&#237;amos transcurrido un cierto tiempo, ya en calma. Pues bien, la capacidad de transportarse a otro tiempo y de visualizar el momento presente desde una perspectiva no contaminada puede ejercitarse. Es lo que llamamos meditar.</p>

<p><strong>&#191;Es posible entonces acallar el di&#225;logo interior con la meditaci&#243;n?</strong></p>

<p>S&#237;, es posible. Pero es una meditaci&#243;n un tanto peculiar, sin objeto ni objetivo. En esa meditaci&#243;n ni tan s&#243;lo hay que pensar en que se est&#225; meditando. Hay que dejar la mente en reposo. Sin pensamientos, sin ideas, sin repeticiones, sin consignas, sin rumbo definido. Ser&#237;a algo as&#237; como dejar la mente en su estado natural, antes de que el lactante que fuimos empezara a distinguir y a clasificar el dolor y el placer, para luego dar lugar a su yo separado de los dem&#225;s. Esa deconstrucci&#243;n (que no destrucci&#243;n, sino tan s&#243;lo desmontaje) de la realidad interna y externa nos conduce a vislumbrar la realidad sin nuestra intervenci&#243;n sesgada y a experimentar un profundo reposo. Es posible hacerlo. Pru&#233;belo y si le asaltan inmediatamente pensamientos y ansiedades, es que realmente le convendr&#237;a un poco de reposo.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/dialogo-interior">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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			<title>La comunicaci&#243;n</title>
			<link>http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/la-comunicacion</link>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 14:44:50 +0000</pubDate>			<dc:creator>drdanielhuertas</dc:creator>
			<category domain="alt">Bienvenida</category>
<category domain="main">La comunicaci&#243;n</category>			<guid isPermaLink="false">34@http://www.drdanielhuertas.com/</guid>
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&lt;p&gt;Paul Watzlawick, un psic&amp;#243;logo de origen austriaco, muri&amp;#243; el pasado 31 de Marzo, a la edad de 85 a&amp;#241;os, en California, en donde desarroll&amp;#243; una parte importante de su carrera. &amp;#201;l nos deja cinco axiomas de la comunicaci&amp;#243;n que revisaremos hoy, en honor a su memoria.&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;1-	Es imposible no comunicar.&lt;/strong&gt; Hagamos lo que hagamos, incluso si no queremos comunicar, al menos tenemos que comunicar que no queremos comunicar. Si nos acercamos m&amp;#225;s a este primer axioma y observamos a las personas poco comunicativas, lo que podemos ver es que en el fondo, sus conductas est&amp;#225;n diciendo: &amp;#8220;No quiero establecer comunicaci&amp;#243;n&amp;#8221;. Y cuando lo pronunciamos de ese modo, podemos empezar a entender su silencio y sus razones profundas.&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;2-	Toda comunicaci&amp;#243;n tiene un aspecto de contenido y un aspecto relacional que le da sentido al contenido.&lt;/strong&gt; El valor de lo que decimos se establece no s&amp;#243;lo por lo que decimos en s&amp;#237;, sino tambi&amp;#233;n por el tipo de relaci&amp;#243;n que tenemos con la o las personas a qui&amp;#233;n se lo decimos. Muchas discusiones se establecen sobre el contenido: &amp;#8220;Me dijo esto o aquello&amp;#8221;, pero este axioma nos hacer ver que el contenido y la relaci&amp;#243;n que se establece entre las personas que est&amp;#225;n comunicando son inseparables. Cuando por ejemplo una mujer le pregunta a otra si el collar que lleva es de perlas aut&amp;#233;nticas o no, podemos entender que el sentido de la pregunta va a depender del tipo de relaci&amp;#243;n que ellas tengan. Si son muy amigas, es un secreto compartido o incluso una alabanza de la calidad del collar, que pudiendo ser falso parece verdadero. Pero si son enemigas, puede entenderse como un insulto.&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;3-	Toda comunicaci&amp;#243;n se establece seg&amp;#250;n una secuencia de puntuaci&amp;#243;n.&lt;/strong&gt; La forma en que los comunicantes establecen las secuencias es fundamental y este axioma por s&amp;#237; solo explica frecuentes problemas de comunicaci&amp;#243;n entre las parejas. El marido puede decir: Yo prefiero no decirle nada, porque se pone como una furia a la m&amp;#225;s m&amp;#237;nima cr&amp;#237;tica y ella puede decir, con lo callado que est&amp;#225;, cualquiera habla con &amp;#233;l. As&amp;#237; los dos est&amp;#225;n bloqueados en la secuencia de qui&amp;#233;n debe iniciar la comunicaci&amp;#243;n. Este mismo axioma nos hace ver tambi&amp;#233;n que cuando vamos a decir algo importante, que el interlocutor est&amp;#225; esperando o&amp;#237;r, es b&amp;#225;sico centrar la secuencia correctamente y no dar rodeos sobre temas secundarios.&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;4-	Los seres humanos se comunican tanto anal&amp;#243;gica como digitalmente.&lt;/strong&gt; La comunicaci&amp;#243;n anal&amp;#243;gica es la no verbal. Lo que decimos con la actitud, los gestos, las miradas, el estado de &amp;#225;nimo, la forma de ir vestidos o cualquier otro matiz que est&amp;#233; transmitiendo informaci&amp;#243;n y que no sea un dato claro y verbal. As&amp;#237;, por ejemplo, el eje del segundo axioma, que hace referencia al contenido por un lado y a la relaci&amp;#243;n por otro, guarda analog&amp;#237;a con este axioma en el sentido de que el contenido de una comunicaci&amp;#243;n es su aspecto digital, mientras que los elementos relacionales que lo envuelven ser&amp;#237;an su aspecto anal&amp;#243;gico.&lt;br /&gt;
&lt;strong&gt;5-	Todos los intercambios comunicacionales son sim&amp;#233;tricos o complementarios, seg&amp;#250;n est&amp;#233;n basados en la igualdad o en la diferencia.&lt;/strong&gt; Las parejas necesitan pasar alternativamente por estos dos estados. En los momentos de mayor cercan&amp;#237;a, existe complementariedad. Cada uno se adapta al otro y ambos se complementan, de forma libre y amorosa. Pero cuando surgen tensiones, entonces se encierran en sus posiciones, se comparan, se miden y luchan. Ya no hay armon&amp;#237;a complementaria sino rivalidad sim&amp;#233;trica. T&amp;#250; haces esto y yo aquello. O si yo hago esto, t&amp;#250; en cambio, mira lo que haces. La simetr&amp;#237;a es necesaria para mantener la libertad y la salud de la relaci&amp;#243;n, pero tambi&amp;#233;n la complementariedad es esencial para mantener la raz&amp;#243;n b&amp;#225;sica de la relaci&amp;#243;n de pareja, que es el amor.&lt;/p&gt;



&lt;p&gt;As&amp;#237;, de forma breve, hemos citado estos cinco axiomas ya cl&amp;#225;sicos de la comunicaci&amp;#243;n, que muestran c&amp;#243;mo algo tan cotidiano y necesario como es comunicar puede llegar a estudiarse de forma te&amp;#243;rica. Es posible, en &amp;#250;ltima instancia, que vida sea sin&amp;#243;nimo de comunicaci&amp;#243;n y que no pueda existir nada en el universo que est&amp;#233; aislado perfectamente. La f&amp;#237;sica moderna y la f&amp;#237;sica cu&amp;#225;ntica, por su lado, nos hacen ver tambi&amp;#233;n que todo se comunica con todo, como si de una sola realidad se tratara.&lt;/p&gt;&lt;div class=&quot;item_footer&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;small&gt;&lt;a href=&quot;http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/la-comunicacion&quot;&gt;Original post&lt;/a&gt; blogged on &lt;a href=&quot;http://b2evolution.net/&quot;&gt;b2evolution&lt;/a&gt;.&lt;/small&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;</description>
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<p>Paul Watzlawick, un psic&#243;logo de origen austriaco, muri&#243; el pasado 31 de Marzo, a la edad de 85 a&#241;os, en California, en donde desarroll&#243; una parte importante de su carrera. &#201;l nos deja cinco axiomas de la comunicaci&#243;n que revisaremos hoy, en honor a su memoria.<br />
<strong>1-	Es imposible no comunicar.</strong> Hagamos lo que hagamos, incluso si no queremos comunicar, al menos tenemos que comunicar que no queremos comunicar. Si nos acercamos m&#225;s a este primer axioma y observamos a las personas poco comunicativas, lo que podemos ver es que en el fondo, sus conductas est&#225;n diciendo: &#8220;No quiero establecer comunicaci&#243;n&#8221;. Y cuando lo pronunciamos de ese modo, podemos empezar a entender su silencio y sus razones profundas.<br />
<strong>2-	Toda comunicaci&#243;n tiene un aspecto de contenido y un aspecto relacional que le da sentido al contenido.</strong> El valor de lo que decimos se establece no s&#243;lo por lo que decimos en s&#237;, sino tambi&#233;n por el tipo de relaci&#243;n que tenemos con la o las personas a qui&#233;n se lo decimos. Muchas discusiones se establecen sobre el contenido: &#8220;Me dijo esto o aquello&#8221;, pero este axioma nos hacer ver que el contenido y la relaci&#243;n que se establece entre las personas que est&#225;n comunicando son inseparables. Cuando por ejemplo una mujer le pregunta a otra si el collar que lleva es de perlas aut&#233;nticas o no, podemos entender que el sentido de la pregunta va a depender del tipo de relaci&#243;n que ellas tengan. Si son muy amigas, es un secreto compartido o incluso una alabanza de la calidad del collar, que pudiendo ser falso parece verdadero. Pero si son enemigas, puede entenderse como un insulto.<br />
<strong>3-	Toda comunicaci&#243;n se establece seg&#250;n una secuencia de puntuaci&#243;n.</strong> La forma en que los comunicantes establecen las secuencias es fundamental y este axioma por s&#237; solo explica frecuentes problemas de comunicaci&#243;n entre las parejas. El marido puede decir: Yo prefiero no decirle nada, porque se pone como una furia a la m&#225;s m&#237;nima cr&#237;tica y ella puede decir, con lo callado que est&#225;, cualquiera habla con &#233;l. As&#237; los dos est&#225;n bloqueados en la secuencia de qui&#233;n debe iniciar la comunicaci&#243;n. Este mismo axioma nos hace ver tambi&#233;n que cuando vamos a decir algo importante, que el interlocutor est&#225; esperando o&#237;r, es b&#225;sico centrar la secuencia correctamente y no dar rodeos sobre temas secundarios.<br />
<strong>4-	Los seres humanos se comunican tanto anal&#243;gica como digitalmente.</strong> La comunicaci&#243;n anal&#243;gica es la no verbal. Lo que decimos con la actitud, los gestos, las miradas, el estado de &#225;nimo, la forma de ir vestidos o cualquier otro matiz que est&#233; transmitiendo informaci&#243;n y que no sea un dato claro y verbal. As&#237;, por ejemplo, el eje del segundo axioma, que hace referencia al contenido por un lado y a la relaci&#243;n por otro, guarda analog&#237;a con este axioma en el sentido de que el contenido de una comunicaci&#243;n es su aspecto digital, mientras que los elementos relacionales que lo envuelven ser&#237;an su aspecto anal&#243;gico.<br />
<strong>5-	Todos los intercambios comunicacionales son sim&#233;tricos o complementarios, seg&#250;n est&#233;n basados en la igualdad o en la diferencia.</strong> Las parejas necesitan pasar alternativamente por estos dos estados. En los momentos de mayor cercan&#237;a, existe complementariedad. Cada uno se adapta al otro y ambos se complementan, de forma libre y amorosa. Pero cuando surgen tensiones, entonces se encierran en sus posiciones, se comparan, se miden y luchan. Ya no hay armon&#237;a complementaria sino rivalidad sim&#233;trica. T&#250; haces esto y yo aquello. O si yo hago esto, t&#250; en cambio, mira lo que haces. La simetr&#237;a es necesaria para mantener la libertad y la salud de la relaci&#243;n, pero tambi&#233;n la complementariedad es esencial para mantener la raz&#243;n b&#225;sica de la relaci&#243;n de pareja, que es el amor.</p>



<p>As&#237;, de forma breve, hemos citado estos cinco axiomas ya cl&#225;sicos de la comunicaci&#243;n, que muestran c&#243;mo algo tan cotidiano y necesario como es comunicar puede llegar a estudiarse de forma te&#243;rica. Es posible, en &#250;ltima instancia, que vida sea sin&#243;nimo de comunicaci&#243;n y que no pueda existir nada en el universo que est&#233; aislado perfectamente. La f&#237;sica moderna y la f&#237;sica cu&#225;ntica, por su lado, nos hacen ver tambi&#233;n que todo se comunica con todo, como si de una sola realidad se tratara.</p><div class="item_footer"><p><small><a href="http://www.drdanielhuertas.com/blog1.php/2008/12/15/la-comunicacion">Original post</a> blogged on <a href="http://b2evolution.net/">b2evolution</a>.</small></p></div>]]></content:encoded>
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